Reseñas EN

Espacio y obra se entienden proclamando el dominio escenográfico, que en la postmodernidad conduce al ejercicio de la escultura, una escultura que reivindica una nueva simbología ante el espectador.
(Mercedes Rozas. Álvaro de la Vega. Puntos de encontro, puntos de fuga. [Cat. Exp. Biblioteca Ánxel Casal]. Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 2009).

 

Antes que nada una escultura es una presencia que comunica con un vacío y creo que por ahí debe empezar el espectador.
(Álvaro de la Vega en “A plenitude dos atallos” por Eduardo López Valiña en 5 visións desde os 90 [Cat. Exp. Centro Torrente Ballester] Concello de Ferrol, Ferrol, 2008).

 

La posibilidad de diálogo de mis obras siempre la establezco con el espacio.
(Álvaro de la Vega en “Diálogo con Álvaro de la Vega, por Mercedes Rozas. Álvaro de la Vega. Puntos de encontro, puntos de fuga. [Cat. Exp. Biblioteca Ánxel Casal]. Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 2009).

 

Un pedazo de madera es capaz de ser un hombre sin dejar de ser madera.

(X. Ron Pereiro “Álvaro de la Vega. Saber estar con los pies sobre la tierra. Saber ser el centro de la espiral”, en Álvaro de la Vega, [Cat. Exp. Casa de Galicia] Madrid, 1995).

 

El hierro es un material humilde, cotidiano, en el hierro se funden lo colectivo y lo fugaz, y lo individual, lo solitario, lo estricto.

(Álvaro de la Vega en Álvaro de la Vega. [Cat. Exp. Casa da Parra]. Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 1998).

 

Maderas heridas, bastas, gigantes y fuertes, elementales en las formas, discurso interrumpido y fragmentado, se alejan apenas del tronco del que salieron, de los nudos de la madera.

(Rosa Pereda en Álvaro de la Vega. [Cat. Exp. Casa da Parra]. Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 1998).

 

Una superficie desbastada con un hacha habla directamente a los sentimientos.

(Álvaro de la Vega en Álvaro de la Vega. [Cat. Exp. Casa da Parra]. Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 1998).

 

Todos los cortes, hachazos y toques de gubia tienen el mismo ritmo que leñadores, “zoqueiros” y carpinteros han impuesto a sus artes.

(“El pintor y escultor Álvaro de la Vega expone en A Coruña”, en El Progreso, 21 de marzo de 1994).

 

La naturaleza del material empleado se eleva sobre las intenciones de la forma.
(S. Longueira. “Cuatro artistas en Madrid. Dos escultores y dos pintores gallegos exponen en Madrid. Culturas”, en La Voz de Galicia, 1998).

 

El dibujo es la primera configuración de la idea, cuanto más fresco y espontáneo mejor. Tiene una velocidad presencial, casi como el propio pensamiento.

(Álvaro de la Vega en “A plenitude dos atallos” por Eduardo López Valiña en 5 visións desde os 90 [Cat. Exp. Centro Torrente Ballester] Concello de Ferrol, Ferrol, 2008).